“En la calle A.A. esquina A.M. hay tres bolsas llenas de DVDs”,
rezaba el whatsapp que me mandó Raquel a las 17,54 de hoy. Tardé más de una
hora en verlo, estaba escribiendo. Pero salté a la calle en cuanto lo vi. Llegué
corriendo, las bolsas seguían allí, aunque se habían llevado ya la bolsa de Carrefour.
Llevaba una mochila, pensando que poco habría que rascar.
Pero había un tesoro. Unas 300 películas, impecables, sin
polvo, con su correspondiente disco dentro de cada caja. Así que tocó hacer la criba. Estas fueron las ¡46! elegidas para acompañarme
a casa.
Clásicos:
-
Breve encuentro (en Bluray)
-
12 hombres sin piedad
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Un hombre para la eternidad
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Vacaciones en Roma
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Sabrina
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Dos en la carretera
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El gatopardo
Españolas:
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A cambio de nada
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El verdugo
-
El viaje a ninguna parte
-
Amanece, que no es poco
-
Bienvenido, Mr Marshall
-
Los tramposos
-
Canciones para después de una guerra
-
Plácido
Clásicos contemporáneos:
-
La red social
-
Hairspray (pirateada, único error del lote)
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Closer
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Love actually
-
Call me by your name
-
Trenes rigurosamente vigilados
-
Expiación
-
El festín de Babette
-
Europa (Lars von Trier)
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Dublineses
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Whiplash
-
Una habitación con vistas
-
La vida es un milagro
-
Enrique V
-
Lock and stock
-
Zodiac
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El coleccionista
-
El filo de la navaja
-
El cielo protector
-
La vida de Brian
Retractiladas
-
Primera plana (Bluray)
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Leaving Las Vegas
-
Tierras de penumbra
-
Million Dollar Baby
-
La batalla de Argel
-
Las Troyanas
-
Cadena perpetua
-
Le llaman Bodhi
-
La caza (Saura)
-
Muerte de un ciclista
Series
-
The
americans (temporada 1)
¿De
quién serían? Supongo que de alguien que ha fallecido. Y la familia se ha
dignado ha acercar las bolsas al contenedor. Sé que muchas están en
plataformas, pero uno es tan raro que le gustan los extras y los
audiocomentarios.
Sé que el dueño de estas películas jamás leerá esto. Ni
probablemente lo harán sus familiares tampoco. Pero quiero que sepas (o sepáis)
que las vamos a disfrutar mucho en casa.
Y me pregunto qué pasará con los centenares de películas (y
miles de libros y discos) que tengo por casa el día que me muera…
Cuando estaba terminando, se me ha acercado una pareja y han
comentado que cuántas películas maravillosas, pero qué pena que no tenían
reproductor para verlas… A la vez, ha llegado un chico italiano y, cuando se ha
enterado de la historia, ha llamado a su novia para que se acercara a ver las
películas que he dejado. No he querido mirar atrás mientras oía su conversación
en el teléfono.
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